Fotos, arte, poesía y diarios

domingo, 28 de abril de 2013

Infancia de luz de Homero Aridjis

Con el poema "Circo de viaje" de Aridjis, jugaba con los niños de Florecer, A.C. Esta es una asociación civil en la que viven de lunes a viernes niños de muy escasos recursos.

Teníamos una posición corporal para cada parte del poema. Imitabamos el movimiento pesado del elefante, la pata doblada de la garza y así con cada animal y frase. Nos divertíamos mucho, aunque sí sentíamos tristeza al imitar los barrotes de las jaulas en las que los animales estaban encerrados. Aquí les va el poema:


"El caballo la garza el elefante
el cocodrilo como leño seco
el rinoceronte remoto con su pájaro
el oso colmenero y la cebra arisca
el dios tigre y el dios mono
miran desde sus jaulas estrechas
mientras el circo sube
por la falde del cerro
esta tarde de lluvia"

Hay un poema antalogado en Infancia de luz y se llama "Infancia de ángel". Pertenece al texto Tiempo de ángeles de Homero Aridjis.  Este libro lo acaban de volver a editar y tiene ilustraciones de Francisco Toledo. Los poemas escritos en español tienen al lado su traducción al inglés. Es un bello libro de la editorial FCE.

"Señora, yo puedo volar",
dijo el ángel a su maestra,
la hija del carpintero.
"Solamente mira cómo lo hago",
dijo y subió a las rocas
que estaban en el patio de la escuela.
"Éstas que parecen alas
son realmente alas
bajo la luz del día
y entre los cuerpos de la noche."
"Eres un mentiroso",
dijo su amigo,
el hijo del cartero.
"Ningún niño es un pájaro",
"Ningún niño puede volar",
el hijo del herrereo
y el hijo del policía
le jalaron los pies
para que al caer
se rompiera la cabeza.
Pero él no cayó.
Ante el asombro de todos,
emprendió el vuelo. 

Por cierto, hace mucho tiempo yo leí El poeta niño de Aridjis. Lo disfruté mucho, pero ahora no lo encuentro. Sólo sé que no lo he visto en años.

En muchos de los poemas de Infancia de luz, es muy evidente el compromiso con la ecología de Homero Aridjis. Este autor fundó el Grupo de los Cien junto con otros artistas y científicos. Ellos han hecho una gran labor por la defensa de la naturaleza. Al respecto Aridjis expresa:

"Yo no separo la ecología de la poesía. He dicho que la poesía, como la ecología, debe ser hecha por todos; creo que el acto poético, el acto ecológico, debe ser un acto del ser humano en relación con la naturaleza. Como poeta siempre la he apreciado: amo los animales, los árboles, los ríos, los mares, el cielo, todo, y para mí la defensa de la ecología es la defensa de la naturaleza, y por lo tanto, la defensa de la vida (...)" Lo cita Rodolfo Fonseca.

La fichas bibliográficas de los libros mencionados es la siguiente:

Aridjis, Homero. Infancia de luz. Colección poesía e infancia. SM de Ediciones, México, 2003.

Aridjis, Homero. Tiempo de Ángeles. FCE, México, 2012

El primer libro es conseguible, si se le busca un poco. El segundo lo pueden encontrar en cualquier librería del Fondo de Cultura Económica.


sábado, 27 de abril de 2013

En busca de poesía para niños

Necesitaba acercarme a la poesía que se está escribiendo para los pequeños. Me dirigí a la librería Gandhi de Miguel Ángel de Quevedo; y pregunté dónde estaban los libros de poesía para niños. Me señalaron un pequeño espacio, casi escondido, en el cual no todos los libros eran de poesía y me sentí un poco desencantada.

Al siguiente día fui a la librería Rosario Castellanos de la colonia Condesa. Me volvieron a señalar un reducido espacio en el cual había de esos libros naranjas de Ediciones de la Torre de los años ochenta y noventa; cuyos títulos son Miguel Hernández para niños, Jorge Guillén para niños. Es una fórmula que consiste en buscar un poeta reconocido y encontrar entre sus poemas algo que cuadre para el gusto de los niños. Lo ha hecho también la editorial SM en su colección poesía e infancia. Así, tiene títulos como Piel de cocodrilo de Efraín Huerta, Silabario del corazón de Ramón López Velarde. Estos poetas no escribieron para niños y queda muy forzado hacer parecer que sí. Yo no creo que se formen niños lectores de poesía bajo estas estrategias. Considero que solo responden factores mercadológicos; porque el nombre de estos poetas reconocidos vende por sí mismo.

Sin embargo, debo hacer notar que SM tiene un libro llamado Infancia de luz de Homero Aridjis. Este texto sí tiene muchos poemas cercanos a los intereses de los niños, quizá por el amor que siente este poeta hacia los animales y también porque en estas creaciones el "poeta niño" rememora su niñez.

Entonces, estaba más que deprimida en la librería del Fondo de Cultura Económica. No me resignaba a creer que esa solo era la oferta de poesía para niños. Y anduve buscando por más de una hora en la sección para niños; a las quinientas, di con los premios hispanoamericanos de poesía para niños. Estaba más que feliz y le reclamé a la vendedora el por qué cuando le dije lo que estaba buscando no me había mostrado estos libros. Me dijo que me había enseñado lo de otras editoriales. Se me hizo tan absurdo que si estaba en una librería de Fondo de Cultura Económica, la señorita no me ofreciera los títulos del género que yo buscaba de esa editorial.

Entre los libros que más me gustaron está Rutinero de Níger Madrigal, ilustrado por María Wernicke.

Así empieza:

"Cuando pongas tu beso en mis palmas
voy a regarlo sobre la tierra para que germine
y tendremos entonces los frutos como sonrisas de árbol."

"Mi madre y yo vimos un huerto en la luna;
con los frutos más hermosos se alimentaba la noche."

"En las ramas de la noche,
una constelación de luciérnagas
sigue la ruta del sueño en que viajamos."

Níger Madrigal, Rutinero, Fondo de Cultura Económica y Fundación para las Letras Mexicanas, México, 2008.



Vean las bellas ilustraciones de María Wernicke en Rutinero



Concluyo, las editoriales deben apostar por publicar poesía para niños hecha por buenos poetas y creada especialmente para ellos. Es importante crear niños que gusten de la poesía, para que se conviertan en adultos que amen este género. De otro modo, la poesía solo será leída por muy pocos, quizá solo por los mismos poetas, jajaja.